lunes, 3 de noviembre de 2008

Quieren censurar la alegría de los chicos


Villa Mercedes.- Hay cosas inconmensurables que provoca el hombre y hay historias que no merecen ser contadas. Sin embargo todos nos merecemos una reflexión sobre algunos temas. Estamos acostumbrados a pasear por el microcentro de la ciudad y al llegar a la esquina de calles Junín y Pedernera el aire urbano se despereza con el colorido y los saludos del payaso "Chispita", un baluarte de la alegría de los niños. Con el consavido HOLAAAAAAAA.....!!!!!, CHISPITA nos mueve de la indiferencia y el ostracismo. Hoy dicen que ya no puede estar en esa esquina, que molesta a los clientes. Hasta donde se puede ser tan frío y malhumorado como para intentar desalojar a un payaso de una esquina que sólo vende globos, ilusiones y un poco de ternura ?
Pero no sólo allí se hace sentir el rigor del desprecio, en la última fiesta de los inmigrantes se le prohibió vender globos.
Qué pasa con nuestra sociedad que ahora quieren censurar la alegría.-